El cuidado del perro geriátrico

Hoy día podríamos considerar que nuestro perro a partir de los 7 años ya es geriátrico; es decir,viejo.

Los perros viven una media de once años; aunque la gran diversidad morfológica que existe dentro de la especie canina (más de 400 razas de diferentes tamaños que oscilan desde un kilogramo de peso hasta más de cincuenta) influye en la esperanza de vida. Por ejemplo, es sabido que los perros de tamaño pequeño viven más que los de tamaño grande o que los pequineses son los perros que más viven; no es extraño encontrar uno que tenga 18 años o más.

En cualquier caso, a partir de los 7 años podemos seguir unas sencillas recomendaciones para que nuestro querido perro viva más tiempo y tenga una mejor calidad de vida.

Primero de todo, es importante hacerle 1 o 2 revisiones veterinarias el año. El veterinario, una vez explora el animal, considerará si hace falta hacer pruebas complementarias y cuáles. Lo más importante es:

-Hacer un perfil completo de sangre. Esta prueba nos indicará cuál es el estado general del animal y si sus órganos internos (hígado, riñón …) funcionan correctamente. También nos permitirá ir siempre por delante de cualquier enfermedad que se pueda presentar.

-Hay que mirar que el corazón funcione correctamente. Algunas razas tienen predisposición a sufrir diferentes cardiopatías a partir de esta edad. Los tratamientos preventivos ayudarán a que estos tipos de patologías (que en muchos casos se consideran “normales” a partir de los siete años) no ocasionen problemas secundarios que interfieran en la calidad de vida del animal.

-Es importante, también, hacer un control odontológico: mirar el estado de la dentadura y las encías y si hay presencia o no de sarro. Una boca que no esté sana no permitirá al animal alimentarse de forma correcta.

-El veterinario tendría que evaluar también los sentidos: la vista, el oído y el olfato van perdiendo su sensibilidad a medida que el perro se hace grande.

Considero que una de las cosas más importantes es la alimentación. Hoy día, gracias a los avances en la medicina animal, encontramos en el mercado piensos de alta calidad llamados terapéuticos, los cuales son de gran ayuda a la hora de alargar la vida de nuestro mejor amigo. Si nuestro perro tiene un problema cardiaco, si su riñón ya no funciona debidamente, si tiene dolor articular cuándo camina porque sufre artrosis, si sufre obesidad… podemos proporcionarle una dieta terapéutica que mejorará, sin lugar a dudas, su estado general. Y si tenemos suerte y no tiene ninguno de estos problemas, con una dieta “senior” evitaremos o retrasaremos la aparición de este tipo de problemas.

Es ahora cuando nuestro perro, que nos ha dado afecto durante toda su vida, se merece nuestro cuidado, dedicación y sobre todo paciencia.

Gemma Hervàs. Publicado en la revista CalaixDeSastre el 31/07/2008