Introducción

Una convulsión es una descarga eléctrica anormal que se produce en una población de neuronas del encéfalo y que causa un conjunto de síntomas.

Cuando en un animal las convulsiones se repiten a intervalos de tiempo variables, se denomina epilepsia.

La epilepsia es una afección crónica, que puede tener diferentes causas, y que se caracterizada por crisis recurrentes (de convulsiones o no) causadas por descargas excesivas de las neuronas del encéfalo.

Una convulsión, generalmente, consta de tres fases:

  • Fase pre-ictal o aura: ocurre un tiempo antes del ataque en sí. Normalmente consiste en cambios de comportamiento, que si no son muy intensos, pasan desapercibidos.
  • Ictus: es la convulsión propiamente dicha. Tiene una duración de 30 a 90 segundos. En esta fase hay alteración o pérdida total de la conciencia, contracciones musculares generalizadas acompañadas de rigidez que afectan a todo el cuerpo, dilatación de las pupilas, incontinencia urinaria y/o fecal, contracciones faciales, tics, …
  • Fase post-ictal: es el período de recuperación después de la convulsión. Se caracteriza por hiperactividad o sueño profundo, apetito voraz y/o sed extrema, ceguera momentánea, trastornos de la marcha, y alteraciones de la conducta. Dura de pocos minutos a varias horas.

El estatus epiléptico es la presentación continua de convulsiones durante por lo menos 5 minutos, o bien varias convulsiones seguidas, sin fase de recuperación. Se trata de una urgencia médica, y los animales que se presenten en este estatus, deben ser llevados inmediatamente a un hospital veterinario.

Causas de convulsiones

Las causas de las convulsiones son muy variadas: enfermedades infecciosas, alteraciones metabólicas, traumatismos, intoxicaciones, …

Las intoxicaciones están cobrando importancia en los últimos tiempos: muchas plantas ornamentales de las que se tienen en casa, pueden causar convulsiones si los animales las muerden, especialmente en los gatos; ingestión de fármacos; y antiparasitarios. Se ha asociado la aparición de convulsiones en algunos animales —sobretodo perros— con el uso de antiparasitarios de nueva generación. Ver artículo: https://gemmahervas.com/noticias/la-fda-alerta-sobre-el-potencial-de-efectos-adversos-asociados-con-ciertos-productos-para-pulgas-y-garrapatas.html

Cuadro 1: Causas de convulsiones en el perro y el gato

Perro Gato
Moquillo PIF
Encefalitis Polioencefalomielitis
Toxoplasmosis Toxoplasmosis
Infecciones micóticas sistémicas Infecciones micóticas sistémicas
Trastornos de almacenamiento lisosómico Trastornos de almacenamiento lisosómico
Hidrocefalia Hidrocefalia
Meningoencefalitis granulomatosa Meningoencefalitis granulomatosa
Enfermedad de Aujesky Enfermedad de Aujesky
Rabia Rabia
Vasculitis sistémica
Neoplasia Neoplasia
Traumatismo Traumatismo
Absceso Absceso
Infarto Infarto
Hipoglucemia Hipoglucemia
Encefalopatía hepática Encefalopatía hepática
Hipoxia Hipoxia
Deficiencia de Tiamina Deficiencia de Tiamina
Hipernatremia Hipernatremia
Alimento enmohecido Alimento enmohecido
Insuficiencia renal Insuficiencia renal
Hipocalcemia Hipocalcemia
Intoxicación con Etilenglicol, plomo, órganofosforados y carbamatos Intoxicación con Etilenglicol, plomo, órganofosforados y carbamatos

 

Sin embargo, en un 80% de los perros y un 2% de los gatos, tras realizar las pruebas diagnósticas pertinentes, no se halla causa alguna, denominándose a este trastorno epilepsia idiopática. La epilepsia idiopática, al parecer, se relaciona con un desequilibrio en los niveles de neurotransmisores.

Protocolo diagnóstico

Las pruebas diagnósticas a realizar son: historia clínica y examen físico (incluyendo un examen neurológico detallado, poniendo énfasis en la cabeza), análisis de sangre (hemograma, perfil bioquímico, test hormonales, pruebas específicas de detección de virus, bacterias u otros agentes infecciosos), tomografía axial computarizada (TAC), resonancia magnética y análisis del fluido cerebro espinal.

Diagnóstico según la Medicina Tradicional China (MTC)

Según la MTC, la epilepsia se trata de un síndrome de viento interno.

El viento interno puede estar causado por:

  • Humedad o flema
  • Estancamiento de sangre
  • deficiencia de sangre de hígado
  • deficiencia de yin de hígado y riñón
  • deficiencia de jing o esencia de riñón

Tratamiento con acupuntura

Lo primero que se debe hacer es averiguar de cuál de estos 5 patrones se trata. Para ello, se amplía la historia clínica y el examen físico con datos como el color, forma y aspecto de la lengua; los pulsos del animal y su carácter; las características de las convulsiones; … También es importante intentar averiguar si hay algún factor desencadenante: por ejemplo, algunos animales empiezan a convulsionar con la aparición de una tormenta, el estrés, al quedarse solos en casa, …

La eliminación de los factores desencadenantes es determinante para la curación del perro o gato.

Una vez se tiene claro de qué patrón se trata, se eligen los puntos de acupuntura que tratarán dicho patrón, a los que se añadirán puntos de acupuntura específicos para eliminar el viento y estabilizar los ataques. Por ejemplo, en el caso de flema, hay que expulsar la flema y abrir los orificios para favorecer que ésta salga; en el estancamiento de sangre hay que movilizar y tonificar la sangre, …

La acupuntura se combina con el tratamiento farmacológico de  anticonvulsivantes. En algunos casos, es posible reducir la dosis de éstos cuando las convulsiones se han estabilizado.

También es posible la combinación con otras terapias, tales como la homeopatía y la nutrición ortomolecular. Los diferentes tratamientos, actúan de forma sinérgica, favoreciendo una rápida y eficaz recuperación.

Medidas nutricionales que pueden ayudar

Se recomienda evitar carnes que se consideran yang, como el  cordero y el pescado.

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